En lo que podemos considerar un hecho histórico, la compañía Mattel, que fabrica la famosa muñeca Barbie, presentó una colección de muñecas con diversas siluetas, estaturas y características étnicas. Acompañada por el hashtag “TheDollEvolves” (“la muñeca evoluciona”), la campaña se disparó con fuerza por las diversas redes sociales.

La colección incluye 4 tipos de contexturas, 7 colores de piel, 22 tonos de ojos y 24 peinados diferentes.

Fue una apuesta fuerte en pos de eliminar los estereotipos femeninos tan criticados a lo largo de la historia, en una era en que la mujer comienza a hacer oír su voz.

Yo lo festejé. No tuve la suerte de nacer con una estatura ni cuerpo de Barbie, y la autoestima que uno edifica a lo largo de su vida, de a poco se ve amenazada seriamente por los estereotipos y presiones sociales que se impone a la mujer, eternamente “obligada” a estar perfecta. El “perfecta”, claramente, resume el concepto del éxito que exige ser una buena madre, una buena esposa, una buena trabajadora, una buena profesional, lucir a la moda, estar delgada y arreglada, y un sinfín de etcéteras insoportables.

Veo con pena en los medios de comunicación notas del calibre de “Fulana luce su figura impecable a un mes de ser madre”, y me pregunto, cuántas mamás, como yo, debieron tropezar hasta el hartazgo con comparaciones y presiones como esa porque nuestra figura quedó desbastada tras la maternidad… Somos muchas. Somos la mayoría… Porqué debe ser noticia que Mengana tiene celulitis; si es un mal que padecemos el 90% de las mujeres???

Anoche mientras revisaba Instagram, vi en la cuenta de @Barbie una foto de una de las nuevas muñecas. Más bajita, curvilínea y con menos cintura que la tradicional, era calificada como “un espanto” por muchas de las lectoras. “Eso no es una Barbie”, “no me gusta” eran algunos de los comentarios… Mujeres que debatían desde sus perfiles hablaban de la antigua figura de Barbie como un símbolo histórico y un modelo de belleza, que muchas mujeres logran con esfuerzo (? ) lo que supone una vida saludable de alimentación estricta y entrenamiento (yo ni entrenando 20 horas diarias y alimentándome a lechuga podría parecerme a una Barbie, porque sencillamente mi contextura es distinta)… Y pensé inmediatamente cómo es posible que nosotras, las mujeres, seamos muchas veces tan autodestructivas…

Hemos ganado históricas batallas en materia de derechos cívicos, laborales, sociales. Hemos conquistado espacios políticos y económicos impensados en otras épocas. Hemos hecho visibles situaciones de violencia y discriminación contra la mujer como nunca antes, y seguimos sosteniendo la idea del éxito y la belleza contenidas en un cuerpo perfecto y vestido a la moda??? No lo entiendo…

La presión, cierto es, también viene de los hombres, la industria de la moda y los medios de comunicación. Recuerdo que tras mi embarazo, la mayoría de los comentarios hostiles que recibí, vinieron de “caballeros”…

Y ahí estamos, frente a un espejo, exigiéndonos para que “no nos digan más nada” y parecernos al estereotipo… Y cuando por fin el estereotipo trata de romperse, ahí estamos, tratando de sostenerlo??? Quién me lo explica???

En fin, ya lo dice el hashtag “la muñeca evoluciona”… Lo que no evoluciona en algunos aspectos es la raza humana…

 

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